Prueba de Interferencia

Para la Medición de la Permeabilidad Direccional

La prueba de interferencia es un proceso de inyección u extracción de fluido del yacimiento, que proviene normalmente de un solo pozo, mientras se monitorean los efectos de la presión sobre el fluido en los pozos circundantes. Es una prueba usada específicamente para determinar la naturaleza direccional de la permeabilidad. En este caso se necesitan teóricamente por lo menos tres pozos de monitoreo para determinar la naturaleza direccional completa de la permeabilidad.

Metodología

En términos sencillos, la prueba de interferencia implica hacer una perforación principal o fabricar un agujero rodeado de tres pozos de monitoreo, ubicados a una distancia adecuada. Lo ideal sería tener más de tres pozos de observación para ofrecer un grado de redundancia en la medición y para evitar que la falta de homogeneidad se confunda con la anisotropía. Estos pozos tampoco deben estar diametralmente opuestos entre sí.

Por medio de una bomba o por inyección se puede montar un pozo central para la producción. En este último caso, el pozo tendría normalmente un obturador, o un sistema de obturadores, ubicado en la parte inferior interna y hacia el extremo de la tubería. Los pozos de monitoreo se ajustan con transductores de presión instalados bien sea entre los obturadores o cementados en su lugar. Es importante verificar la conexión de los transductores a la estructura antes de comenzar la prueba.

Luego se produce la inyección interna o la producción desde el pozo central hasta cuando se observa una respuesta clara en la presión en los pozos de observación. Se permite que continúe la recuperación. Las técnicas analíticas permiten determinar la permeabilidad direccional y la compresibilidad o almacenar datos sobre el comportamiento del yacimiento.

Es la única opción prudente en lugares donde hay formación de casquetes de gas.

Las técnicas de interferencia también se pueden aplicar en los pozos de producción. En este caso, la prueba se lleva a cabo generalmente durante un período de tiempo más largo hasta que se generen los efectos del cambio de permeabilidad  ocasionados por la deshidratación y la contracción del carbón. En este punto, generalmente se emplea el proceso de ajuste histórico para llegar a determinar el comportamiento del yacimiento.

Competencia

Sigra puede llevar a cabo las pruebas de interferencia, ya sea de forma aislada o como parte de un programa de monitoreo de la producción. Sigra cuenta con todas las capacidades y equipos de inyección necesarios para realizar el monitoreo de yacimientos. También tiene las habilidades analíticas para interpretar los resultados.

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